Dueño y Abogado Fundador

Edgar nació y se crió en Tampa. De niño, Edgar asistió a la escuela católica “Christ the King Catholic School” y jugo béisbol en West Tampa Little League. Se graduó del colegio de Jesuitas (Jesuit High School) en el 1989. Su sueño de algún día convertirse en un líder local de su comunidad lo llevo a cursar estudios en la Universidad del Sur de la Florida (University of South Florida) y a la Universidad de Tampa (University of Tampa) en donde el obtuvo un bachillerato en Ciencias Políticas y una maestría en Administración de Empresas respectivamente. Edgar luego se mudo a Michigan para así cursar estudios en el Colegio de Leyes, Thomas M. Cooley Law School donde recibió numerosos premios académicos.
Mientras estaba en la Universidad, conoció a su futura esposa, Kathia Nerro, en su primera cita a ciegas. Edgar les puede decir que la combinación de tener a una bella joven abrir la puerta de su casa, escuchar su historia de cómo salio de Cuba cuando apenas tenia 5 años durante el Mariel en 1980, y el compartir opiniones de la vida; fueron factores influyentes para enamorarse instantáneamente. Kathia, agradecida por la libertad y las oportunidades que este país le ha ofrecido siente que lo menos que puede hacer es servirle a la comunidad organizando grupos de apoyos patrocinados por la Iglesia, enseñarle Español a los niños, y desempeñar un papel activo en la Iglesia. Ella sobre todo es una madre ejemplar de cinco bellos niños con quien comparten cada momento libre que dispongan.
Edgar entiende genuinamente los retos que una familia enfrenta en un país nuevo. Su padre, Gerardo L. Guzmán, llego a Tampa en el 1969 de su país natal Venezuela buscando una educación mejor. Su madre, Maria A. Pi, llego de Cuba en el 1961 buscando libertad. Edgar siendo hijo de inmigrantes Cubanos y Venezolanos, siempre ha estado conciente de su herencia Latino Americana. A través de toda su vida, Edgar ha viajado a Venezuela para mantener los lazos familiares que lo atan a la familia de su padre y a su país. Edgar tiene sentimientos muy solidarios por los cubanos por la grave situación en que se vive en Cuba ya que de niño creció en un ambiente familiar donde Cuba era el foco principal. Así mismo se enorgullece en ser de la primera generación Cubano-Americano en este país. Las historias de la tierra que quedo atrás, la lucha de su abuela viuda con tres niños en un país nuevo sin hablar el idioma, las luchas y los triunfos de una familia forjándose un porvenir mejor, el haberse casado con alguien quien huyo de Cuba en un bote y escuchar sus historias de esa travesía han sido siempre el conducto principal en la vida de Edgar.
Durante el éxodo de los balseros cubanos en 1995, Edgar recogió comida y provisiones entre la comunidad cubana de Tampa y personalmente manejo hasta Key West para así poder ver y experimentar por si mismo el dilema de aquellos que prefieren enfrentar a la muerte en el mar antes de seguir viviendo bajo las condiciones en que se vive en su país. Con imágenes tan impactantes y difíciles de olvidar como fueron estas; Edgar como abogado tiene como prioridad defender los derechos de los ciudadanos y ganar sus causas justas.
Como resultado de las vías que lo atan a su sangre Cubana y Venezolana y por el amor que le tiene a su herencia Caribeña y Sur Americana, Edgar no ve ni entiende diferencias entre miembros de la comunidad Latino Americana sin importarle de que país sea. A Edgar le gustaría ver una unión de las personas Latino Americanas aquí en Tampa. Al unir a toda la población de habla hispana en la comunidad, nos haríamos sentir y se escucharía nuestra voz aun más fuerte con respecto a las necesidades y deseos de los Latino Americanos en Tampa y finalmente en los Estados Unidos.




